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Anécdotas acuáticas

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Siempre fui muy acuática, desde chica cuando aprendí a nadar en la pileta del Club de empleados de comercio en Santa Ana, Córdoba, donde pasábamos los veranos con mi amiga Eugenia. La estrategia era ir agarrada del borde a la parte honda, hasta que los guardavidas me echaban ya que yo no sabía nadar.

De a poco me fui soltando y aprendiendo…éramos dos sirenitas…salíamos solo para comer y cuando la pileta ya cerraba. Hasta una vez nos metimos de noche con otros amigos, lo que por supuesto estaba totalmente prohibido.

Y seguí así…siendo acuática. En los viajes he pasado tanto tiempo bajo el agua que por momentos me he sentido un pez más. He salido de hacer snorkel todo el día con la espalda y la parte de atrás de las piernas totalmente roja.

Para completar la felicidad de estar bajo el agua, varias veces he tenido encuentros con animales increíbles. Esos son los que voy a contarles hoy. Ha habido tantos…desde tirarme un río de las sierras de Córdoba, totalmente vestida, para capturar alguna rana, sacarle fotos y volverla al agua, hasta nadar con una elefanta en Tailandia.

En el 1999 visité a Eugenia en Florida, nadamos muchísimo, tanto que hasta nos robaron nuestros bolsos del auto en un descuido, mientras hacíamos snorkel y mirábamos caracoles marinos…

Por suerte a los pocos meses la policía nos devolvió los bolsos con casi todo lo que teníamos. Nos pasamos buscamos los manatíes por todos lados. Finalmente pudimos ver uno en el parque Everglades, después de mucho preguntar a todos los guardaparques donde verlos.

Uno de los primeros viaje en los que pasé mucho tiempo bajo el agua fue en Costa Rica, en el 2003. Hubo un lugar llamado Playa Hermosa que me gustó tanto. Había un verdadero paisaje submarino y miles de peces y corales.

En algunos momentos los corales me rasparon y las medusas me tocaron la piel dejando docenas de marquitas que me ardieron toda la noche. Nade con un pescador que capturo un pulpo, lamentablemente iba a terminar siendo ceviche. De la superficie se veían los peces voladores que podían desplazarse varios metros afuera del agua.

En el mismo viaje, en las Bocas del Toro en Panamá, vi un verdadero acuario marino. Había un lugar en que la gente les daba de comer a los peces, esta costumbre no debe ser muy buena para su salud, pero estar nadando en medio de semejante cardumen era impresionante. Los guías nos mostraban  estrellas de mar, peces globo y más.

En el 2005 hice snorkel en el mar de Cuba, me encantó pero cuando estaba saliendo del agua por unos paredones me toco la pierna un coral de fuego. Y descubrí de la mala manera porque se llaman así…

En el 2007 estuve en las islas Galápagos y la fauna submarina era increíble también. Allí vi estrellas de mar que se llamas galletitas con chispas de chocolate, ya que exactamente eso parecen. Nadé con los lobos marinos en una isla. La consigna era permanecer juntos y no hacerse morder por alguno de los machos ya que una mordedura se infectaría seguro.

No pasó nada por suerte, los lobos se nos acercaban bastante más curiosos que otra cosa. En la playa Tortugas nadé hasta la entrada de la bahía y vi los primeros tiburones de mi vida, unos jóvenes tiburones de punta negra que me miraban con curiosidad, tortugas y lo que me pareció una gran raya en el fondo del agua…pero de esa no estoy muy segura, no la podía ver muy claramente.

En el verano del 2007 trabajé en Tadoussac, Québec, como guía en varios lugares sobre las ballenas. En mis días libres aproveché para hacer más actividades acuáticas.

Además de hacer muchos cruceros de observación desde el pueblo mismo, fui con una compañera a otro pueblo más al noreste, a ver las ballenas azules. Era un crucero muy especializado, y si, logramos verlas…el animal más grande que jamás existió! Vimos varias, con sus cuerpos azules manchados. Totalmente emocionante.

Una noche salimos a hacer kayak con los guardaparques de la Reserva Saguenay Saint Laurent. No estaba permitido salir de noche más que con ellos. Allí vimos el fenómeno de bioluminiscencia. A cada remada en el agua era como si cayeran miles de estrellitas, este fenómeno es producido por algas microscópicas que generan luz.

También escuchábamos las respiraciones de las ballenas de Minke muy cerca. A pesar de tener un traje de neopreno, tenia mucho miedo de caerme al agua, ya que la temperatura en esas zonas es de 5 a 10 grados centígrados…Muy frío! Por suerte llegué a la orilla seca.

En esas épocas no tenía mi certificado de buceo, pero quería probar hacer snorkel en las aguas frías y ver los erizos de mar y estrellas. Mi grupo partió a bucear mas lejos dejándome sola. Yo tenía un traje seco que consiste en un traje de neopreno que se pone sobre la ropa con el cuello y las mangas muy ajustadas para que no entre agua.

El problema fue que me dieron un traje muy chico y sentí que me ahorcaba, pero ya era tarde, ya estaba en el agua. Fue la sola vez en mi vida que sentí que me ahogaba, entre el traje ajustado, la corriente y el hecho de estar totalmente sola, pero a pesar de eso, seguí intentando hasta que vi los erizos, las estrellas y los pepinos de mar. Creo que hubiera sido mejor nadar sin tanto traje…tener frío y ya.

En el 2009 estuve en Asia por primera vez. Exploré la zona del sur de Tailandia y la fauna, vi una serpiente marina, otras especies de peces e invertebrados diferentes de los americanos. En el norte del país, en Pai contacté una mujer que mi amiga Diana había conocido y que tenía una elefanta.

La trataba muy bien, y una vez por día hacia un tour por el bosque que terminaba en el río. Hice este tour con la mamá de Diana, Ana y terminamos bañándonos en el río. La elefanta adoraba el agua y se tiraba en todas las direcciones. Su cuidador (un cuidador de elefantes se llama Mahut), le daba ordenes en tailandés que nosotras no entendíamos y ella nos tiraba agua y arena con la trompa, nos hacia caer y más. Nosotras no entendíamos así que todo nos llegaba de sorpresa.

Aproveché para tocara y acariciarla, me parece que no le gustó cuando le toque las uñas bajo el agua, ya que sentí que intentó patearme! Por suerte estábamos bajo el agua…Es una sensación rara caer de un elefante al río, parece un deporte un poco peligroso, ya que podría caer arriba nuestro, pero no, todo salió muy bien, salvo por haber tenido que pasar días sacándome arena del pelo!

En el 2010 volví a Asia y también visité Australia. En Bali nadé en medio de un gran cardumen de peces Jacks. La primera  vez que los vi justo al lado mío grite bajo el agua, eran tanto y tan grandes, y ya más tarde entré en el cardumen y los veía nadar en círculos alrededor mío. En otra salida a hacer snorkel me alejé del grupo y quede sola.

Sentí un cambio en el comportamiento de los peces que estaba observando. Miré hacia el frente y vi dos grandes tiburones de arrecifes… muy grandes. No me asusté, ya que ellos me miraban con curiosidad, y yo sabia que esa especie no ataca a las personas, pero decidí acercarme tranquilamente al barco que estaba bastante lejos.

En ese viaje también vi estaciones de limpieza de peces. Esto consiste en ciertas especies de peces pequeños que limpian las agallas y los dientes de los peces mas grandes, ellos lo saben y nunca comerían a estos pececitos, aunque los tienen dentro de la boca…los dentistas no se comen, esa es la regla!

En la costa había peces que me seguían y me di cuenta que era porque al levantar rocas mientras caminaba aparecían pequeños camarones que podían comer, así que me puse a levantar piedras para su más grande placer…aunque esto no haya hecho muy feliz a los camarones…no se puede conformar a todo el mundo, no?

En este viaje también visite la Gran Barrera de Coral de Australia, pero eso se los cuento otra vez, ya que fueron tres días de ver animales. Y ya casi al final del viaje hice el curso de buceo lo que me abrió las puertas a las profundidades. Cada vez menos animales se van a salvar de mí persiguiéndolos!

En el 2011 fui a la Rivera Maya en México. Allí también pase mucho tiempo sumergida, me atacaron las medusas en una playa, y una rémora quiso adoptarme y pegar su ventosa a mi panza. Hacen esto con peces grandes como medio de transporte. A pesar de haber sido un gran honor no pude aceptar por razones obvias.

Ese mismo año estuve en África del Sur, donde fui a ver los grandes tiburones blancos. Se los podía ver desde el barco o desde una jaula. Ellos se acercaban mucho ya que los guías les tiraban cabezas de atún y entrañas de pescado para que se acercaran. Vi varios de muy cerca, pero lamentablemente como demoraron unas tres horas en llegar, me dio bastante mal de mar. Lo importante es que los vi.

En el 2012 volví a África y también viví varias aventuras en el agua. Nadé una buena distancia en el lago Malawi hasta una isla en donde se veían peces ciclidos endémicos de este lago. Hice rafting en el Nilo en Uganda por primera vez en mi vida. Era un parte del río bastante agitada, nivel 5 de rafting que como me explicaron es la mas fuerte que se puede hacer, ya que nivel 6 es para profesionales solamente. El Nilo nos tiro de la balsa una vez y varias veces nos revolcó sin piedad.

Bueno, espero que les haya gustado el resumen de años de haber pasado con la cabeza bajo el agua espiando ese mundo maravilloso y tantas veces desconocido…

Ya les contaré cuando cumpla mi gran sueño de ver al pez más grande del mundo, el tiburón ballena, que hasta ahora se me ha estado escapando.

Por ahora la próxima aventura acuática que me espera es en….no, mejor les cuento cuando la haya vivido!

Author: Helena Arroyo

Amelie Delobel

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